4/03/2008
Editorial
lotería y en las conjeturas blasfemas que en el crepúsculo murmuran los hombres velados”
Borges, J.L.
Por medio de la presente misiva se decreta el exilio inmediato de los argentinos que reúnan las siguientes condiciones: _ consuman alimentos que hayan tenido un alza de más de un 15% en su valor; _asistan a institutos de enseñanza privada; _ se atrevan a vacacionar fuera del país; _ sumen a su canasta familiar insumos no reconocidos por el gobierno como propios de los sectores medios y bajos.
No cabe duda que la absurda resolución del párrafo anterior no es más que una extremista muestra en crudo del idealizar personal sobre una medida gubernamental; sin embargo, y lamentablemente, no dista demasiado de la realidad que nos aqueja.
El nuevo método de medición inflacionaria presentado y recelosamente defendido por el usurpador al trono económico, Guillermo Moreno, arriesga absurdos y restrictivos cambios en los elementos a sopesar para así obtener un Índice de Precios al Consumidor de mayor conveniencia para las figuras de poder que descansan frente a la Plaza de Mayo. Cualquier argentino, sesudo o no, caerá rápidamente en la cuenta que los criterios que propone la nueva fórmula son inviables: ¿Acaso no está uno en su derecho y, seguramente, necesidad de adquirir un comestible a pesar que éste haya sufrido una suba gravitante en su costo? ¿Acaso no están en su derecho miles de jóvenes, si les es posible, de cursar sus estudios en colegios privados? ¿Acaso no está en su derecho el ciudadano medio de ahorrar y visitar costas brasileras, uruguayas, etc? Son éstos algunos de los tópicos que el nombrado secretario de comercio interior se niega a contabilizar en el nuevo índice de inflación mensual. Alega, hipócrita, que de esta forma éste reflejará de modo más eficaz los intereses del argentino. Mejor dicho, reflejará perfectamente las aspiraciones de la única argentina que no escatima en gastos a la hora de alimentar a su familia; veranea en paradisíacas costas internacionales; envía a sus hijos a los colegios de elite... y que cada día desfila una banda celeste y blanca en su pecho.
El destacado irrisorio y mordaz que sobresale de la orquestación económica morenista es que lo único que logrará es pauperizar aún más la gris y desdentada imagen que sobrevuela el Indec: ayer, un organismo de prestigio y confiabilidad intachable; hoy, un maleable instrumento de manipulación y propaganda oficialista.
A riesgo de ser señalado como un opositor necio y fatalista o, peor aún, como un incurable derrotista, debo recordar que la verdadera inflación no se expresa en una versátil cifra porcentual, sino en sus consecuencias: el hambre, la carencia, la marginalidad y la insuficiencia.
“A mi sección le dicen la prostituta del diario”
Su profesión, comprometida e inquietante. En contacto con la cruel realidad, afronta los sucesos con una mirada distinta todos los días. Martín Sassone, 35 años, es licenciado en Periodismo egresado de la Universidad de Belgrano. Forma parte del multimedio “Clarín” hace seis años. Trabaja en la sección “Policiales” y lleva consigo el gran peso de mostrar una nueva crónica todos los días.Es testigo y partícipe de los sucesivos acontecimientos que la Argentina vive constantemente. “No había nadie en la redacción y salí con dos compañeros para cubrir las repercusiones en el Puente Pueyrredón por Kosteki y Santillán”. -El 26 de junio de 2002 se desató una refriega policial cuando varias organizaciones de desocupados interrumpieron el tránsito en el puente Pueyrredón en reclamo de mejoras salariales. Durante los incidentes fueron asesinados, en la estación ferroviaria de Avellaneda, Maximiliano Kosteki y Darío Santillán.- Este fue el episodio más peligroso que le tocó presenciar.
Martín cuenta que la relevancia que hoy el diario le da a la sección varía de acuerdo a las necesidades que haya. “A mi sección le dicen la prostituta del diario”. Es así como el medio la califica. “Cuando no tienen nada, te vienen a buscar y sino, no te ponen”, explica. En relación a la edición de los textos, él asegura que hace un tiempo atrás había más páginas dedicadas a la temática; hoy suele verse menos, pero no por falta de noticias, sino porque no todo se puede publicar. Los tópicos referidos a violaciones, suicidios, asegura que son bastante comprometidos.
Es por eso que los periodistas prefieren reservar ciertas noticias que puedan afectar la moral de la persona damnificada. “No me gustaría que una joven que fue violada vea publicado como fueron los hechos junto a una descripción”, dice. “También te habrás dado cuenta que las noticias son fantasmas”. Nos reveló que se le atribuye ese término a aquellas noticias que no tienen firma. Él prefiere que su nombre no aparezca en el diario; no le quita jerarquía, ya que conoce su importancia y ha firmado en varias oportunidades cuando así lo creyó necesario; pero no quiere que le retribuyan absolutamente nada.
“En cierta forma, temo por alguna crítica que me hagan cuando el lector la lea. No son temas fáciles de tratar”. “Cuando hay que rellenar trato de no irme por las ramas, sino que intentó agregar algún que otro dato que pueda complementar, sin divagar”.
Algun
as noticias que aparecen, asevera que poseen una verdad parcial. “Mis colegas la denominan “licencia periodística”; vivimos de los números redondos”. Martín afirma que sus editores no tienen en cuenta los datos exactos. “Si el número de víctimas aumentó un 9,5%, por ejemplo, no es lo mismo que el 10%”, agrega. Él señala que esto ocurre todo el tiempo. Según su criterio, cree que se debe al impacto gráfico que puede producirse, aunque, sensatamente, aclara que no se puede vivir de las especulaciones.Sassone asegura que aunque los medios audiovisuales, como es el caso de la televisión, pueden proyectar imágenes que llamen la atención al televidente, el diario por su parte, se enfoca en los detalles y él sabe que eso es lo que produce cierto interés. “No descarto que es más cómodo mirar la televisión y ver el tiroteo que se produjo en el día de ayer o hace algunos instantes, pero el diario te describe y explica, muestra las causas y sus consecuencias”. “Te muestra un cuento de principio a fin”.
4/02/2008
Payada de ida

La agreste e hipócrita realeza del fértil deshojar
se desnuda vivaracha frente a su redituable maizal.
Ofendida y rencorosa comienza a marchar
junto a quien recién ayer aprendió a vestirse de su par.
Son estos últimos, los sin zapatos, los que saben caminar,
y es por ellos, sólo por ellos, por los que hoy me atrevo a pregonar.
Le ruego, lector, no confundáis al pequeño Don Quijote con los
gigantes de viento que se enriquecen a expensas de su lánguido galopar.
La conciencia se hace tribu y se atreve a desafiar,
con cacerolas y chapas de aluminio, a la bestia
que desde su atril amenaza avasallar a todo
iluso que se oponga a su demagógico mandar.
Chacareros y peones de sol a sol, en esta copla
nos sumimos a su digno y admirable despertar.
Una via, dos mundos
Cientos de personas se golpean diariamente por ingresar al tren que se dirige a Retiro. No importa si el recorrido se realiza con la cara contra la puerta o hacinado en los diminutos pasillos, lo vital es poder “estar adentro y en tiempo en la oficina”. Con tales circunstancias es lógico suponer que estos pasajeros pasan absortos ante la realidad que los circunda. Las vías del ferrocarril no sólo dividen a un barrio en dos. Ellas dejan al descubierto dos realidades totalmente disímiles.El primer destino es la parte elegante y refinada de
La tecnología está a la vista. Celulares último modelo, note-books y mp4 son una exigencia para ser parte de esta clase. Además, es notoria la presencia de muchas personas de la tercera edad que aprovechan el tiempo libre para ir al cine. Está claro que, tiempo atrás, estas señoras y señores fueron grandes profesionales y hoy encuentran en los shoppings y cafeterías de Recoleta un lugar para distraerse.
“Los del otro lado no pasan para acá” comenta Juan que en ningún momento dejo de chequear sus mails para responder. “De este lado es re seguro... hay policía en cada esquina”, agrega. De semejante testimonio surge un interrogante: ¿Por qué ese “otro lado”? Acaso hay una muralla que divide el territorio y delimita de esta manera las dos realidades. ¿Cuál es el punto dónde uno deja de estar “allá” para ser de “acá?
Buscando esa respuesta, cruzamos la vía y vamos a “ese” otro lado bajo
o zonas internas. Aproximadamente 16 mil personas viven allí y a pesar de los distintos proyectos existentes y los acuerdos firmados, aún los cambios no se hacen presentes. El plan de reurbanización pasa de mano en mano y nadie se atreve a concretarlo.
Cada nuevo postulante a Jefe de Gobierno hizo de “la erradicación de la villa
Tanto de día como de noche el paisaje es desolador. Los niños abundan, ellos son los grandes protagonistas de las calles. Sus ropas son añejas al punto de caer en “harapos”. Las caras sucias imploran atención. Para las decenas de trabajadores y estudiantes los chicos parecen ser meros espejismos. Ignoran sus pedidos, sus ruegos.
Pocas son las personas que deciden bajar la mirada y ofrecerles al menos una sonrisa a los chicos. Joni tiene 13 años y adora la escuela. Sin embargo, sus ganas de aprender se vieron coartadas porque “algunos chicos más grandes me robaban los útiles”.
Jamás uno de estos chicos será visto donde los edificios lujosos predominan. La entrada la tienen prohibida. Argentina, país donde se enarbolan conceptos tales como equidad y libertad... ¿Cómo es posible que haya un cuerpo de policías que impidan el paso? ¿Será que “estar al servicio de la comunidad” incluye sólo a unos pocos?
El pasaje de entrada a esa otra tierra donde todo es “fashion” pareciera ser un buen jean, una camisa importada y unos zapatos en compose. Algunos por portación de cara no logran atravesar aduana y entonces quedan destinados a ser los de “allá”.
Una sociedad funciona por agregados de componentes que cumplen funciones. Lo disfuncional hoy es visto como lo que ha de desecharse para que no contamine. Esta visión acomodaticia de la realidad hace que políticos y ciudadanos se olviden de “ese otro lado” llevándolo al punto de la no existencia. Así... ¡no va!
Tren sin rieles
Cada día son noticia los forzados, en algunos casos violentos, desalojos de cartoneros de las inmediaciones de algunos parques o puentes de la Ciudad de Buenos Aires. La peculiaridad de estos desafortunados acontecimientos recae en que los hombres y mujeres, que son obligados a desplazarse de estos reservorios verdes protegidos por el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, no son vagabundos ni limosneros, sino afanosos trabajadores que despojados de un elemento esencial para el eficaz cumplimiento de su labor, han tenido que adoptar medidas extremas. ¿De qué trabajo hablamos? La recolección y consiguiente venta de cartón. ¿De qué “elemento esencial” los han privado? Del tren blanco. ¿Qué medidas extremas? Han optado por instalarse en precarios campamentos erguidos cerca de las zonas de mayor recolección (Barracas, Belgrano, Saavedra), sacrificando así su regreso diario a casa. Para aquellos que no frecuentan las líneas de tren Mitre y Sarmiento con asiduidad, a continuación una breve exposición sobre la naturaleza de la controversia: el tren blanco consistía en un servicio diario (recorría el trayecto entre las 22 y 24 horas aproximadamente) que transportaba a los cartoneros junto a sus carros desde distintos puntos de la Capital Federal hacia los barrios del conurbano donde viven y comercializan la materia recogida en los centros de reciclado.
Sin embargo, la frágil pero provisoriamente funcional realidad a la que se habían acostumbrado cientos de argentinos fue repentinamente derrumbada de una semana a otra. Con argumentos poco fiables y aún menos loables, la empresa TBA, reguladora del servicio de ferrocarriles, inhabilitó el funcionamiento del tren. Alegó el vocero del ente, Gustavo Gago, que la formación utilizada para dicho horario se encontraba en paupérrimas condiciones y que ponía en riesgo la vida de sus eventuales ocupantes. Además, agregó que el contrato concebido con la Secretaría de Transporte de la Nación sólo los avala a trasladar pasajeros y no carga. Por tales motivos, y sin mediar concertación alguna con los recolectores de cartón para llegar a un acuerdo, la locomotora fue súbitamente detenida el 28 de Diciembre pasado. Días después, una resolución de la justicia porteña intimó a la empresa a reponer el servicio hasta arribar a un acuerdo entre las partes. Es hasta el día de hoy que el tren blanco no se ha vuelto a ver circular.
Alarmado por la fatal amenaza de que algunas de sus suntuosas y pintorescas plazas se ensucien y de que el bronce de sus imponentes monumentos se empañe con el sudor de los descamisados recién llegados, el flamante jefe de Gobierno, Mauricio Macri, pactó con TBA el financiamiento de una solución paralela para desocupar los espacios “invadidos”: se pondrían en funciomiento entre 30 y 40 camiones que llevarían las respectivas cargas de cartones y papel hasta algunos centros estratégicos del conurbano. No obstante, la medida es rotundamente rechazada por la mayoría de los cartoneros, ya que el paliativo ofrecido por el Gobierno no satisface todas las necesidades: no acarrea metales, ni permite subir a los mismismos recolectores, que exhaustos y desaseados, deben cruzar la Gral. Paz por su cuenta a altas horas de la noche.
La debacle del 2001 los pauperizó; hoy, la indiferencia popular y la inacción oficial los margina. Son cartoneros... son trabajadores y exigen el regreso del Tren Blanco.
Reina Cristina

Profesión: ¿abogada?
Ocupación actual: Reina de los condenados
Vocación: maquilladora de la realidad política
La princesa, hoy devenida en reina absoluta, nació en la localidad argentina de La Plata, bajo el nombre de Cristina Elizabeth Fernández el 19 de febrero de 1953.
Esta acuariana ya desde pequeña había abrazado la idea de ser monarca, siempre dispuesta a peinar y maquillar a sus muñecas, para que puedan asistir a la gala nocturna con los peluches de turno, en donde se destacaba el viejo y siempre bien ponderado pingüinito de trapo (traído de una excursión al sur).
Dejando de lado su infancia y adolescencia (la cual fue influenciada por otra “Cenicienta argentina”, me refiero, claro esta, a Eva Perón) y adentrándonos en su carrera universitaria es importante recalcar las pompas con la que “Cristinita” cursó los estudios de abogacía. Supuestamente se recibió en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, Universidad Nacional de La Plata (pero a una dama nunca se le pregunta el año en que se graduó y mucho menos pedirle que nos muestre su título). Cabe destacar que en dicho lugar conoció a su futuro compañero sentimental y de militancia Néstor Kirchner, con quien tuvo dos hijos y un país que cuidar.
Siguiendo con su ascenso monárquico que desembocaría en el Sillón Presidencial, sería prudente nombrar los cargos que obtuvo a los largo de su carrera política: en 1985 se consagró como Concejal del partido Justicialista; cuatro años después se desempeñó como Diputa Provincial de la provincia de Santa Cruz, siendo reelecta (aquí denota un caso de menemitis aguda) aunque en el año 1995 renunciaría a su cargo para asumir como Senadora Nacional por la provincia de Santa Cruz. No contenta con esto, decidió nuevamente renunciar a su nombramiento para lograr el puesto de Diputada Nacional, demostrando su carácter de trepadora (desde el mejor sentido de la expresión).
Ya habiendo pasado por distintos cargos públicos y legislativos (como ser: Convencional Provincial Constituyente en la provincia de Santa Cruz, Presidente de la Comisión Bicameral Especial de Seguimiento de los Atentados a la Embajada de Israel y al Edificio de la AMIA. (septiembre-diciembre) Vicepresidenta de la Comisión de Educación de la H. Cámara de Diputados de la Nación entre otros rubros que la multifacética Señora del ex presidente llegó a concretar) llegamos al año 2005 en donde alcanza el cargo de Senadora Nacional por la provincia de Buenos Aires.
Ahora situándonos en plena “Era K” nuestra alteza o por denominarla con un título que la ensalce un poco más “Cristina I”, fue la flamante candidata para reemplazar a su peluche, perdón, marido Néstor. Luego de una muy bien “maquillada” campaña donde no se escatimo en viajes y demás parafernalias dignas de una dama de su categoría llegó el día “D” (o debería ser “F”) en donde se enfrentaría a otros “pesos pesados” del mundo de la política, destacándose la candidata por el ARI Lilita Carrió.
Finalmente el pueblo habló y proclamó a su nueva Reina, sí, adivinaron; el 10 de Diciembre asumió como presidente electa la señora Cristina E. Fernández de Kirchner (aunque este apellido tal vez podría ser quitado en un futuro gracias a las geniales ideas de nuestra emperatriz). Hoy en día se encuentra muy ocupada tratando de reorganizar el gabinete (de ropa) y pintando un panorama mucho más prometedor para el país; es decir, está pensando en pintar la fachada de la Casa Rosada para volverla color “salmón”, y así resaltar el brillo natural de sus ojos.
“ Ya es tiempo que nos comprometamos con los que menos tienen”
El mediodía en la cuidad era caótico e insoportable como siempre. Pero esto no me impidió llegar tarde a mi cita con un joven que me recibió con su amabilidad de siempre. Él comenzó contándome lo siguiente: “Cuando llegue de Italia a los 15 años, la realidad Argentina me impactó”.Éste no le dio la espalda a nuestra realidad y me comentó: “había que ocuparse y ayudar a salir adelante de esta situación que nos envolvía”. Sus ojos reflejan la paz y tranquilidad que transmite en todas sus palabras: “Empecé a misionar para mi colegio desde una visión religiosa pero fue más allá de eso porque se fue formando una comunidad donde se compartían ciertos valores”. Explicó también cual es el objetivo con las personas que visitan en misiones o voluntariados: “Nosotros queremos que la gente se comprometa con la verdad, con el bien, con la justicia social y que todos podamos juntos apuntar hacia un bien común”. Además Ignacio afirma que en todos los voluntariados en los cuales participa no buscan ser asistencialitas sino que tratan de encontrar espacios de diálogo, de encuentro y "para que cada uno descubra que todos tenemos distintos valores para entregar”.
“El tano” participa de “Comunidad de Navidad junto al lago” hace 6 años. Es un espectáculo que trata de la vida de Jesús y que se realiza en la estancia Santa María, a 20 kilómetros de Mar del Plata.“Por un lado apunta a transmitir los valores de la vida de Jesucristo y, por otro parte, los recursos que reunimos en este espectáculo luego se destina a otras obras de bien”, asegura que son los objetivos del acto.
Por último, Ignacio formuló la siguiente conclusión: “Nosotros somos 150 jóvenes de distintas partes del país que trabajamos juntos y formamos vínculos muy sanos que nos ayudan a formar un compromiso y un espíritu de trabajo”.
La entrevista iba promediando y llegaba el momento de hablar de un punto siempre conflictivo en nuestra sociedad: la intromisión de ésta en la solidaridad. “En mi opinión hay muchos jóvenes que se involucran con lo que pasa en la sociedad y eso es muy positivo. Pero por otra parte veo que a veces falta el compromiso mas profundo, ya que esa ayuda tiene que ser efectiva y no sólo para pasar el momento”. Él también opina de la marginación en nuestra Argentina: “A mí me gustaría saber si uno se animaría a tomar como empleado a un ex drogadicto o convicto; de no hacerlo se discriminaría pero la solución a esto seria comprometernos para darle más al que menos tiene”.
El cordial dialogo iba llegando a su fin pero hubo tiempo para que Ignacio expresara un mensaje final: “Yo creo que en mi vida participé en muchos voluntariados, como construir una pared, misionar o realizar una revista solidaria, pero lo más importante de todo es que yo tuve grandes maestros que me enseñaron mucho y con todo lo que hago, le estoy devolviendo un poco a la sociedad lo que ellos me entregaron. Hay que ser humilde y saber reconocer que uno recibe mucho en su vida y devolverlo de la mejor manera.”
En una época donde la sociedad es dinámica y no se detiene, encontramos a un hombre que reflexiona y actúa para que el mundo, aunque sea de a poco, mejore cada día más.
Los irresolutos ¿por qué?
2_ ¿Por qué el ex presidente Kirchner, a pesar de haber asegurado que finalizado su mandato se dedicaría exclusivamente a “tertulias literarias”, hoy se irgue, destaca y presenta como la principal figura y representante del partido justicialista?
3_ ¿Por qué el diario Clarín infesta más de la mitad de su tapa de lunes con coloridos recuadros y exageradas fotos de lo acontecido en la fecha de fútbol del fin de semana, como si durante el domingo no sucedieran hechos de mayor injerencia social?
4_ ¿Por qué Elisa Carrio, fundadora del ARI y actual líder de la Coalición Cívica, continúa prometiendo, tras cada una de sus derrotas, que se abstendrá de una nueva candidatura y sin embargo reincide una y otra vez en sus postulaciones?
5_ ¿Por qué el ex ministro Roberto Lavagna, después de competir en elecciones nacionales en representación de las filas radicales y tras fragmentar exitosamente el voto opositor, hoy se alía con la ideología kirchnerista que tanto fingió cuestionar en campaña?
2/10/2008
¡Matemos a Carlos Saúl Menem!
Ocupación actual: político en agonía.
Vocación: facineroso.
Existe y se escucha de la boca de la mayoría de la gente que proviene del Interior del país la frase que asegura, hasta con firmeza mística, que “Dios está en todos lados, pero atiende en Buenos Aires”. Inmerso en un mundo en el que todo debe tener su opuesto casi por obligación, no pierdo tiempo en ponerme a pensar acerca de donde se encuentra el bunker del señor de las tinieblas. Una leyenda septuagenaria dice que está en nuestro mismo país, sin ninguna cordillera ni río que atravesar, a poco más de 1000 kilómetros de la sede celestial. La cuna del diablo se llama Anillaco, y su ángel negro es “el Carlo’”.
La lava ardiente de la provincia cuyana dio forma a esta criatura el 2 de julio de 1930, “gracias” a sus padres sirios.
Ya con sus 18 años cumplidos, se mudó a Córdoba en donde se recibió de abogado. En 1956, fue arrestado por primera vez por imponerse al golpe de Estado de Pedro Eugenio Aramburu, quien derrocó a Perón un año antes.
El fundador del Movimiento Peronista de La Rioja fue electo gobernador de su provincia en 1973. En marzo del 76’, tras el derrocamiento de la presidente María Estela Martínez de Perón, volvió a dormir tras las rejas por orden de la Junta Militar y su “Proceso de Reorganización Nacional”. Él junto, a sus cuernos y tridente, quedaron retenidos durante cinco años, hasta que el sol lo volvió a encandilar en febrero de 1981.
Al igual que antes, la vuelta de la democracia lo volvió a llevar a la Casa de Gobierno riojana en 1983. La furia de la gente y la cantidad de saqueos, que se elevaban tanto como la inflación en los mercados, hicieron que la oscuridad llegará a la Ciudad de Buenos Aires el 14 de mayo de 1989, cuando asumió como Presidente de la Nación Argentina tras la renuncia de Raúl Alfonsín.
Ya desde los primeros meses de su primera presidencia empezamos a perder, en este caso, instituciones públicas. Canales de televisión y las dos empresas más importantes del país de ese entonces, YPF y Gas del Estado, quedaron en manos de personas para las cuales el español era un jeroglífico sin intención de descifrar.
Luego, llegó el momento de ingresar a la realidad virtual, la de la buena vida económica mientras que la deuda externa devoraba el futuro a medida que crecía. El presidente recibía estrellas internacionales y paseaba en autos Ferrari, mientras algunos comían caviar sobre una tierra desquebrajada. ¡Por el amor del Diablo!
La desocupación comenzó a escalar montañas sin cimas durante la crisis del Tequila, que insólitamente tuvo secuelas en nuestra nación.
Ya acostumbrado a sus trajes a medida, Satán comenzó a vestir el disfraz más nefasto de todos, el de Poncio Pilatos. El reloj marchó para atrás en 1989 y 1990 cuando se indultó a los grandes responsables del último genocidio dictatorial. Se les designó arresto domiciliario a algunos, como el Satanás supremo Videla, y otros fueron sobreseídos de sus inexorables culpas.
A los dos años y en 1994, la ciudad tembló cuando la Embajada de Israel y la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) volaron al cielo junto a un total de 114 víctimas fatales. Con el objetivo de desviar a Siria de cualquier responsabilidad, el demonio se lavó las manos con sobornos a los implicados.
Deseoso de seguir bebiendo la sangre argentina, consiguió que Alfonsín pacte con el Diablo en Olivos y, así, se posibilitó una segunda temporada en la Casa Rosada.
El segundo período mantuvo la misma crueldad que el de su debut, con la multiplicación de casos de corrupción y una fuerte crisis institucional que llevó, entre otras cosas, a la renuncia de su Ministro de Economía, Domingo Cavallo.
Sin llegar a saciarse con tanta maldad, aspiró a una tercera reelección, pero se dio cuenta que su larga y puntiaguda cola había empezado a hacerse notar en la sociedad.
Su última carrera por el sillón de Rivadavia fue en 2003 cuando, tras haber ganado la primera vuelta con el 25% del escrutinio, decidió abandonar el ballotage ya que las encuestas predecían un aplastante triunfo de Néstor Kirchner con un 60% de diferencia entre ellos.
Este año sus coprovincianos tuvieron la posibilidad de elegir ser regidos nuevamente por la bestia. No lo hicieron. En su cuna Anillaco tampoco, fue la cuarta elección por orden de votos.
El 15 de marzo de 1995, Carlitos, el primogénito de Luzbel, murió cuando su helicóptero embistió unos cables de tensión. Orificios hallados en la nave dieron el puntapié para la hipótesis de un asesinato, descartando la conjetura del accidente, que se caratuló desde el primer momento. Los intereses de Mefistófeles lo pusieron del lado del incidente, mientras que su esposa, harta de la irrealidad a la que invocaba su marido, decidió abandonar la eterna promesa de amor y la quinta de Olivos para comenzar a luchar por el esclarecimiento del asesinato de su hijo. Hoy, los pocos testigos que hubo del hecho están misteriosamente muertos.
Otra descendencia peleó por su identidad. Carlos Nair Meza, tras el suicidio de su madre y el ingreso a un reality show, recibió el reconocimiento paternal. El Diablo metió la cola: lo llevó de gira con su nueva “gran hermana” Zulemita a los escenarios de su campaña por toda la provincia para mostrar una difusa imagen de unidad.
Por esto y mucho más, hoy elevamos nuestra estaca de plata sobre el pecho de éste Lucifer y apuntamos directamente a su inexistente corazón. Y ahora, cual Van Helsing en busca de los demonios, continuaremos aniquilando poéticamente a los seres vivientes con poco mérito para serlos.
2/04/2008
El joven cangrejo y la bella estrella de mar
Hermosa, divina, ahí, asomándose entre la espuma del mar tan blanca y transmitiendo tanta pureza como el cielo en ese horario, despejado y hermoso. El cangrejo siente una gran exaltación, nunca antes percibida en él, se da cuenta que sus ojos se postran en esa belleza, que lo mira, lo mira constantemente, si no fuese rojo se ruborizaría.
El cangrejo se acerca, cauteloso pero a la vez ansioso, una mezcla perfecta entre el relámpago y la calma previa a él. Comienza a hacer una danza hipnótica, en estos temas los cangrejos de esta parte del mundo son tan místicos como las mismas playas, sus cuerpos se tornan de un color rubí perfecto cuando a la hora de la siesta el sol brilla en su caparazón.
Derecha, izquierda, izquierda y derecha, comienza a danzar, comienza su baile de seducción, espectáculo hermoso, bello, lleno de magia. La orquesta marina complementa este show, éste milagro .Ya son las 3,30 de la tarde, nuestro amigo carmesí a estas alturas, ya está cediendo en su intento de conquista, seguramente se debe estar preguntando ¿qué sucede, por qué esa divinidad no salió del agua para abalanzarse sobre él y caer enamorada a sus encantos?
En ese minuto de cavilación, una voz, que no es percibida por nadie más que por aquel cangrejo, emana del mágico ser. Le ha pedido que abandone su caparazón y que se sumerja con ella en la marea. Es una estrella de mar, claro por eso sólo vive si está en el agua, pero el cangrejo está muy encariñado con su coraza, es su casa, es su hogar. Pero ella lo vuelve a repetir con su lenguaje fresco y efervescente, entonces el joven cangrejo lo piensa, duda por un largo periodo y por fin lo vemos decidirse.
Primero un pata luego la otra y en un minuto ya estaba afuera de su gran armazón, que visto desde afuera parecía una fortaleza impenetrable, amplia y hermosa, hermosa fortaleza escarlata. El cangrejo (¿será prudente seguir llamándolo así?) se despide en silencio con una suerte de reverencia a su antiguo hogar, a su acogedora vida de antes y mira al mar. Algo incrédulo pero a la vez también decidido se aventura en busca del amor.
4 en punto de la tarde, el cangrejo, se ahogó, sin su caparazón, no pudo resistir la estocada de una gigantesca ola, que lo alcanzó de costado y lo arrojó a las profundidades del océano. Su paradero es incierto, pero lo que si se sabe es que no llevaba ninguna protección, su escudo había quedado varado, vacío en la orilla…
No sabemos con certeza la motivación de las estrellas de mar, si es que para matar el tiempo a la siesta tientan a jóvenes cangrejos a que abandonen la seguridad de su hogar y se sumerjan con ellas en el océano, o si acaso son envidiosas de sus hogares, de sus caparazones tan majestuosos, únicos y que con el rayo del sol se tornan tan atractivos.
Cuantas historias parecidas se deben desarrollar día a día, siesta a siesta y nadie las observa, nadie se detiene a ver porque un cangrejo a las 3 de la tarde se mueve de derecha a izquierda y viceversa. Sólo, como simples humanos, se ríen cuando sus niños encuentran la coraza vacía, que se asemeja a un corazón, y la utilizan como juguete, pateándola, tal y como hacen las estrellas de mar.
1/02/2008
Claro-oscuro
Oscuridad... luz; silencio... bullicio; tranquilidad... agitación; pensamiento... caos; nuevamente oscuridad y dos minutos más tarde otra vez luz. La secuencia no se interrumpe, no cambia. Desde Congreso a Catedral, y viceversa, la rutina es constante para los cientos de conductores del subte D: la negrura del túnel en contraste con la luz artificial que quema los ojos.
Inicio el recorrido bien temprano a la mañana. Sin embargo, vivo y trabajo en plena noche; mi horario es de siete a siete… ¿En qué momento voy a enfrentarme a la luz natural? Mi reloj biológico se transformó y me acostumbré a vivir en una eterna penumbra.
Entre estaciones reflexiono... pienso en mis tareas pendientes, traigo a la memoria viejos recuerdos; hasta incluso a veces me doy el gusto de tener pequeñas discusiones filosóficas conmigo mismo. Claramente no es un trabajo para depresivos ya que el túnel se transformaría en el retrato perfecto para el suicido.
Cuando aparece la luz sé que tengo que prepararme para la sorpresa. Normalmente me encuentro con personas sin tiempo y sin ganas de ser estrujados en los diminutos pasillos. Cualquier trastiempo es motivo para una extensa y, muchas veces, encendida discusión. Como responsable del vehículo tengo que cumplir el rol nada grato de mediador: el que siempre finaliza siendo denigrado y golpeado; en términos coloquiales, soy un “blanco fácil”.
Levantarme cada lunes sabiendo que me espera lo mismo de siempre no es alentador. No obstante, mi abuelo retrucaría con un: a mal tiempo buena cara. De esa frase hizo su filosofía de vida y yo recibí ese legado como herencia.
Para muchos el subte es sólo el nexo, el puente que te traslada a un destino específico: a la oficina, a la universidad, a casa. Para mí, en cambio, es una forma de ganarme la vida.
Conductor de la línea D del subte
“Una visión con acción puede cambiar el mundo”
Tiene 21 años y estudia publicidad en la Usal (cursa 3 año). Desde muy chica comenzó con su “misión” de ayudar al prójimo, que continúa hasta estos días.
El mediodía porteño tenia su habitual movimiento y era inminente que los nubarrones, que tenia sobre mi cabeza, se transformaran en lluvia muy pronto. La cita era en su casa y la amistad de 3 años facilitó la concertación del encuentro. Luego de un delicioso almuerzo y con fuertes precipitaciones de fondo comenzó él dialogo.
Estefanía, desde adolescente empezó a desarrollar su espíritu solidario “Empecé con las misiones en 3 año del secundario y mi primera experiencia de este tipo fue a Jujuy (pueblo de Alfarcito a 4500 metros de altura) con 12 compañeros, 3 profesores y un sacerdote”. Vale recordar que esta joven es oriunda de Azul (provincia de Buenas Aires) y se transportó a Capital para estudiar. También en su cuidad, paralelamente a su importante aporte en las misiones, participaba por medio de una parroquia, sirviendo como apoyo escolar a chicos de un comedor: “ le dábamos la merienda y los ayudamos con la tarea del colegio. Esto lo realice 2 años y se terminó cuando me vine para Buenos Aires”.
Su llegada a la “Cuidad de la furia” no amedrentó su predisposición solidaria: “ en 1 año de la facultad me anoté en las noches de caridad del colegio San Agustín”. Ella y los demás chicos se juntaban a rezar un rato; luego repartían comida en la plaza Barrientos, ubicada en el barrio de Recoleta. Es durante esta actividad, donde la estudiante conoció a chicos que la informaron sobre la misión que organizaba dicho colegio. En el 2006, realizo la preparación para la “Misión a Salta”, que iba a ser en enero de 2007: “Estuvo muy bueno porque fuimos los colegios San Agustín de Capital, de Mendoza y de Salta”. La lluvia no cesaba y las destacadas opiniones de Estefanía sobre su misión a Salta tampoco: “ Me encanto esta experiencia ya que nos levantábamos alrededor de las 6 de la mañana, oración mediante, salíamos a visitar a las familias. La verdad es que nos esperaban muy felices y nos recibían maravillosamente. Por la tarde hacíamos distintas actividades y jugábamos con los niños”.
Ya transcurrida la mitad de la entrevista, “Estefa”, como la llaman sus amigos más cercanos, me comento porque le urgía realizar todas estas actividades: “ Soy católica y siempre fui a misa, pero la razón más importante me surge de algo más interno que te mueve; que me llena de ansiedad , de decir quiero hacerlo ya. Creo que lo que uno va y deja es mínimo en comparación de lo que se lleva, ya que todas esas experiencias te llenan muchisimo como ser humano”.
La pregunta que pronto acomete es por qué hay gente que no le pasa lo mismo que a Estefanía, y su respuesta es verdaderamente conmovedora: “ La verdad que no entiendo porque cuando transmitía proyectos solidarios a mis amigos, no se entusiasmaban para nada y, en cambio, yo quería empezarlos ya; es cuestión de darse cuenta lo que uno va a transmitir y la enseñanza que se va llevar.”
Esta joven no se priva de nada hablando en términos de solidaridad y también nos cuenta su experiencia en el voluntariado que realizó, hace pocos meses, en Escobar (provincia de Buenos Aires): “Participé en un “Techo para mi País”, que es un proyecto que llegó a Capital en el 2005. Este consta de etapas como lo son la construcción de viviendas de emergencias, talleres para formar a la gente y, finalmente, la entrega de mini-préstamos. Está todo muy bien organizado y el proyecto me cerró por todos lados. La verdad es una experiencia muy recomendable y que vale la pena hacer. Hoy hay 600 voluntarios que hacen posible que cada año se realice esto.”
El cordial dialogó iba llegando a su fin pero todavía había tiempo para conclusiones: “Se puede ayudar en todo momento y de muchas formas, la misión de uno es todos los días. A mí lo que más me llena en mi vida es ir ayudar al prójimo”. Para terminar, Estefanía me comentó que en el voluntariado de este año había aprendido una frase que sintetizaba muy bien todo lo que es la solidaridad: “Una visión sin acción no pasa de un sueño. Acción sin visión sólo es un pasatiempo, pero una visión con acción puede cambiar el mundo”. Esta ultima cita me dejó pensando unos segundos de cómo todavía hay gente que desde su anonimato lucha día y noche por cambiar a una sociedad, que para ellos aun vale la pena.
Cuotas que promocionan por bolsillos que recursan
¿Se acuerdan cuando la inflación no existía? ¿Cuándo los precios quedaban estacionados y no se modificaban? La política imperante hoy es: “sujeto a modificaciones”.
El aumento de las cuotas en las carreras de Periodismo, Publicidad y Relaciones Públicas se suma a la economía reinante.
Los estudiantes desconocemos el porqué de lo sucedido en la institución. Nuestro lema es “comunicar”, cada uno de nuestros días aprendemos a mantener un mismo código entre todos; pero hoy nos encontramos con la ausencia del dialogo. Las preguntas simplemente no tienen respuestas.
¿Hasta cuando se pretende seguir en esta situación?. ¿Nadie tomó el recaudo de notificar a los estudiantes el nuevo rumbo de la cuota del mes de noviembre? ¿No es acaso el alumnado él que mensualmente deposita dinero?
La indignación proviene del silencio. Ante la enérgica y querellante demanda, la respuesta fue: “...” (sic). Nadie sabe nada al respecto. Una vez más los estudiantes vuelven a caer en el mismo juego de siempre.
¿Quien se esconde detrás de la alarmante suba de dinero? Las respuestas brillan por su ausencia.
Si la noche es de los museos, el día pertenece a los cines
El “tiempo libre” permite acudir a las múltiples propuestas que la ciudad de Buenos Aires nos ofrece a cada instante. Cada una de ellas se distingue por su originalidad y se caracteriza por imponer un modo de entretenimiento distinto.
En ¿cuánto sabes de...? te proponemos ir en busca de lo tradicional. De la mano del cine y los museos, decidimos involucrarnos en el mundo del arte y la cultura, acompañados de la mirada particular que tienen sobre éstos los jóvenes argentinos.
Un recorrido por los pequeños barrios de la gran ciudad, demostró que el deseo lúdico supera cualquier obstáculo. Sin embargo, a la hora de elegir, las preferencias son notables, y la mayoría tiende a inclinarse por la belleza de la pantalla grande.
Los cines reciben a miles de jóvenes que buscan captar en ellos propias motivaciones. Los estrenos en cartelera ofrecen una amplia variedad de opciones para todos los gustos. El suspenso, la comedia y la acción son algunas de las alternativas disponibles. Los shoppings son objeto principal de atracción: Abasto de Bs As, Paseo Alcorta, Alto Avellaneda, Cinemarks, son notorias muestras de establecimientos que cuentan con salas adecuadas y adaptadas para el disfrute del público.
No hacia falta preguntar ¿Quién no fue alguna vez al cine?; de hecho no obtuve respuesta negativa alguna. No obstante, tampoco recibí un “no” como contestación al interrogar ¿Quién acudió alguna vez a un Museo?. Creer que los adolescentes no frecuentaron alguna vez el Museo Nacional de Bellas Artes, el Centro Cultural Recoleta, el Museo Histórico Nacional del Cabildo y Revolución de Mayo o el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”, es sin duda el mal concepto que tienen profesores y autoridades de entidades educativas respecto a ellos. La falsa presunción se debe a que éstos escépticos no apuestan al interés personal de cada uno de sus alumnos y no conocen sus verdaderas expectativas. Insomnio salió a recorrer las calles y comprobó que muchos jóvenes han tenido contacto con el arte y la cultura visual. Incluso, la mayoría ha visitado a, por lo menos, un museo y sabido admirar el esplendor y la magnificencia de las obras que en él encontraron.
Finalmente, no quisimos concluir nuestra ardua tarea de resaltar el lado artístico, sin antes recurrir a la incógnita trascendental. ¿Recordás algún cuadro que te haya llamado la atención?: “Mmm, había muchos pintores y muy buenos, pero no recuerdo mucho sus nombres”. El titubeo en la respuesta es sólo la apariencia que invita a pensar que a los jóvenes no les interesan los museos; más, como hemos comprobado, ese es nada más y nada menos que un mito.
Esclavas del sexo
Prostitución en pleno centro porteño-
OJOS QUE NO VEN, LEYES
QUE NO SE CUMPLEN
Viernes, 11.pm-esquina de Callao y Corrientes.Camino distraído; absorto en pensamientos totalmente ajenos a la realidad que me circunda.
¡Mujeres!-exclama alguien a mi lado, casi como un susurro pero con la clara intención de que yo lo oiga.
Levanto la cabeza y lo encuentro. Un hombre con un pequeño volante en mano me ofrece servicios sexuales, dejando de lado los eufemismos, una prostituta.
El ¡no!, casi indignado, sale disparado de mi boca. El extraño, lejos de darse por aludido ladea la cabeza y pronto encuentra su siguiente potencial cliente. ¡Mujeres!, vuelve a gritar. La situación observada desde un costado me recuerda a un viejo mercader que, verborrágico y grotesco, cuelga a disposición y a vista de los peatones las pieles animales que tiene para vender.
La nueva “víctima” parece interesada. Conversan, más bien murmuran una suerte de secreto a voces. Sin mayor retraso, el desvergonzado “proxeneta” le pasa una mano por el hombro al recién llegado y lo acompaña hasta el interior de una casa ubicada a pocos pasos.
La escena descripta en el párrafo anterior se repite noche tras noche sin encontrar contravención ética o legal alguna que le imponga un freno. Los volantes (ver foto), lejos de ser repartidos de forma clandestina, atacan la decencia de cualquier porteño que desee hacer uso de un teléfono público; a éste lo encontrarán plagado de estos inmorales anuncios.
Vale destacar, en primera instancia, que el Código Penal Argentino no concibe a la prostitución o a la venta de sexo voluntaria como un delito; si lo hace en los casos en los que la mujer u hombre se ve obligada/o, ya sea por amenazas, violencia, relaciones de poder, subordinación o dependencia, a realizar tales servicios (art. 125 bis, 126 bis, 127 bis.). Sin embargo, tras consultar la cuestión con el Licenciado en Abogacía, radicado en Capital, Alejandro D’Almeida, sale a la luz una excepción vigente en el Código de Convivencia Urbana de la Ciudad de Buenos Aires. Esta última, contemplada en el artículo 71 y promulgada en el año 1999, bajo el apaño del por el entonces jefe de Gobierno, Fernando De la Rua; dicta lo siguiente: “Se prohíbe la oferta y demanda de servicios sexuales en la vía pública...”. La ley agrega en incisos posteriores que, exenta de intenciones discriminantes a homosexuales o travestidos que deseen practicar la vocación, la misma responde a una razón de convivencia pacífica y respeto de la moral por y hacia los habitantes de la ciudad. Destaca también, en sus últimos renglones, que todo aquel que incumpla tales ordenanzas deberá ser sometido a trabajos comunitarios, multas y cortos períodos tras las rejas.
Una breve conversación telefónica con la mujer que responde el llamado al número que figura en el volante, confirma mis sospechas: Voz femenina:_ Hola
Cronista: _Hola, me preguntaba si están disponibles las chicas.
C:_ Y...¿ cuánto saldría el servicio?
Con la certeza de que lo que hacían aquellos muchachos, situados en la intersección de Callao y Córdoba, era nada más y nada menos que “ofrecer servicios sexuales en la vía pública”, la única tarea pendiente era recurrir a la policía.
“No podemos hacer nada”, es la respuesta esbozada por el primer oficial que encuentro al entrar en la comisaría 16, ubicada en Callao y Las Heras. A pesar de la irrefutable prueba de los anuncios, los propios volanteros parados día a día en la misma esquina y el fácilmente comprobable negocio que se desarrolla delante de sus narices, el agente alega que mientras ellos no presencien el momento exacto en el que se efectúa el pedido o el ofrecimiento de relaciones sexuales a cambio de dinero, no pueden hacer nada. Al respecto de la obvia presunción que cualquier hombre o mujer medianamente razonable hace a partir de los burdos volantes, los supuestos protectores de la ley y el orden prefieren no dar explicaciones sustentables sino contestar con el agravio y la ironía: “No nene, nosotros no nos basamos en presunciones por más explícitas que sean; si fuera por eso, iríamos en cana todos”
La ley, “atada de manos”, no entrega respuesta concienzuda ni eficaz alguna. Mientras tanto, los hombres, mujeres y niños que transitan por las calles del centro continúan padeciendo la difusión de un delito ya cuasi-legalizado. ¡Así no va!.
Ella
Su nombre irrumpió de la nada; simplemente, cuál inesperada e impredecible epifanía, derrumbó un muro de vaguedad y tinieblas, y se situó para no alejarse en los labios de aquella musa, que perniciosa y cínica, no dudo en susurrarlo a mi oído. Ahora ya es tarde, su semblante no podrá ser borrado de mi mente; mucho menos su imagen: su desgarbada pero esbelta y provocativa figura, su rauda cabellera, su amable y acomedida voz, sus acuosos y tintineantes ojos, testigos ¿ingenuos? de mi sumisión.
¿Volver a la trama original? Lo intentaría... lo intentaré. Pensaba, más bien cavilaba inseguro, relatar la historia de una pareja de intrépidos aventureros que, ávidos por un destino incierto y azaroso, emprenden un arriesgado periplo... Vuelve a acometer; esta vez sus arrebatos son aún más fuertes, más incisivos. Su sonrisa es ahora la mía, su mirada, mis ojos; su andar, mi sendero... Lo siento, no lo logro. Ataca despiadada donde más me duele; no me permite pensar, idear, ni crear. Ni en sueños me libro de su delicado roce: suscita y protagoniza mis delirios taciturnos; no tratan de ella, lo son.
La veo acercarse, la esquivo; auto-saboteo mis intentos de que no me vea... me dejo llevar. Acaso, ¿sabrá de mi dolor...? ¿lo comprenderá? ¿Se regodeará en él? ¿Morbosa e inhumana, insistirá adrede en sus inocentes y despropositadas caricias o simplemente no ha caído en la cuenta de la cruel tortura que, diariamente, ejercen sobre mi?
¿Hablar con ella? ¿Confesarle, indefenso, hasta el último de mis indebidos y promiscuos sentimientos? No, no puedo... no debo. El silencio, mi silencio, es la única arma de la que aún me puedo valer para evadir un ridículo mayor. Sí, admito que mi titubeante y trémulo tratar para con ella releja sin tapujos mi patética situación. Pero, ¿seré sólo yo el único que la advierte o es la decencia ajena y el prejuicio al rumor lo que aún mantiene indemne mi imagen de una verdad que no podría negar?
Es tarde para recapitular; serían infructuosos mis intentos de hilvanar ideas y atar cabos, y tejer, una vez más, la narración con la que había imaginado llenar estos renglones. Una historia, sin duda, más frívola y descomprometida, pero seguro de mayor atractivo que la deplorable miscelánea de desaciertos ¿amorosos? en la que finalmente me he explayado.
Agonizo en la tentativa de caer en su amistad, otra vez. Cursi, lastimoso, casi prosaico se torna mi discurso. ¿Amigo de la persona de la cual estoy enamorado? Paradójico, pero penosamente habitual. ¡No!, prefiero su indiferencia a su mejilla.
¿Por qué?
* ¿Por qué , la flamante senadora y candidata a presidente, Cristina Fernández de Kirchner se pasea por todo el mundo haciendo gala de sus trajes y maquillaje, en vez de hacer campaña en su tierra?
*¿Por qué el escrutinio en la provincia de Santa fe demoró sólo 4 horas y el de Córdoba 16?
*¿Por qué, repentinamente, todos los argentinos aseguramos fervientemente que siempre apoyamos y mantuvimos una confianza ciega en “los Pumas”?
*¿Por qué el polémico caso de la valija de los 800.000 dólares se dio a conocer recién un lunes, cuando en verdad, ocurrió un sábado?
*¿Por qué todos juran y perjuran no ver Showmatch o Gran hermano y, sin embargo, dichos programas continúan midiendo, día a día, más de 25 puntos de rating?
Paseador de perros en Vicente Lopéz
Guido (21)
Vive en Olivos, a 3 cuadras y media de la Quinta Presidencial, en una casa muy linda junto a su hermana, mamá y papá.
Dice que en su casa están más tiempo sus amigos que el resto de los habitantes. Cede de importantes torneos de “Winning Eleven”, Guido no duda en ofrecerla siempre y cuando se trate de previas a boliches (preboli), mates, o… lo q sea.
Cuando le preguntamos “¿Qué haces de tu vida?” Contestó, muy decidido y casi riéndose, “Paseo perros de la zona”.
¿Pero nada más eso? No. Guido esta en 2 año de Ciencias Políticas en la UBA (No puede creer que esté en esa instancia, porque al principio: “Creí que no pasaba el CBC”). Dice que reniega todos los días del gobierno y que por eso quiere aportar (si el día de mañana se gana un lugar) un granito de arena para que las cosas, al menos, empiecen a cambiar un poquito; “Veo mucha impunidad, injusticia, corrupción…”.
¿Y por qué paseador? “No sé porqué paseo perros, que sé yo… me gustan los animales y la verdad es que todavía no estoy buscando trabajos en serio. Además, siempre fui de caminar mucho porque me gusta y me distiendo, así que se me ocurrió que por ahí también estaba bueno que me paguen por hacerlo”. (Risas).
Antes llevaba su Mp3 con música (escucha “Smitten”, “Cielo Razzo” y otras bandas, pero esas en primer lugar), pero después se dio cuenta que era necesario y hasta imprescindible escuchar lo que pasaba a su alrededor, mientras se ganaba unos 6 o 7 pesos por hora por cada perrito que paseaba.
“Nunca tuve problemas importantes con los perros y sus dueños; o sea, jamás atropellaron o se perdió alguno, sólo una vez se pelearon un par y uno de ellos salió lastimado, nada más. Sólo que nunca más volví a pasear a ese perro lastimado”.
Es paseador 3 veces por semana, más o menos dos horas por día, según lo que le toque. Pero siempre a la tarde porque a la mañana estudia o cursa. Y después, dice que no hace nada más que tocar la guitarra, leer y escuchar música, pero nada de televisión.
No está de novio, pero el día que lo esté, piensa que tendrá que cambiar de trabajo porque “los gastos que estar en pareja significan, no podrán ser saldados…”.
¡Aprovechemos todos que Guido sigue soltero, llamalo (cobra barato)!
“No todo lo que se muestra es la única realidad”
Tiene 37 años y hace varios años es el rector del colegio Del Salvador de Buenos aires. Pasen y vean a una persona que demuestra que su solidaridad se la debe a la fe.
La tarde soleada iba cayendo sobre la capital. Las demoras habituales en el tránsito no impidieron que llegue tarde a la cita con una persona con todas las letras. Lo saludé con la confianza de una relación que viene de muchos años. Como siempre, él me recibió con su habitual sonrisa y cordialidad que lo caracteriza. En su oficina, ya adentro del colegio, con música clásica de fondo, comenzó la entrevista.
La primera frase ya indica su ideología y pensamiento: “el espíritu solidario me surge de la vocación cristiana”. Desde chico Andrés empezó a trabajar para los demás: “yo trabajé 7 años en San Miguel, en un barrio popular donde me acerqué mucho a gente, con necesidades materiales, que me marcó el corazón”. Luego, me pasó a comentar, con una tranquilidad que llama la atención, su función solidaria dentro de la institución en la que trabaja: “todo lo que son el voluntariado y la misión a la Rioja, uno intenta en los últimos años darle una continuidad y un empujón. Pero si vos tuvieses que resumir todo esto, está un poco llamado a una cuestión de fe y de amor al prójimo”.
A medida que pasaba el tiempo, me empezaba a dar cuenta que la persona que tenía enfrente hablaba con muchos fundamentos y eso es algo que no se encuentra en cualquier esquina de nuestra cuidad. La fe fue una palabra que se nombró mucho en los minutos que estuvimos dialogando: “Uno puede ser solidario sin tener fe, pero en lo personal a mí me mueve mucho la fe. En el caso mío, la solidaridad esta movida por la fe y la búsqueda de Jesús en el otro”. Entonces, podríamos decir que para éste, la fe sí mueve montañas.
El momento de hablar de los jóvenes argentinos había llegado y su opinión es muy particular: “Yo creo que en los jóvenes de hoy en día están presente la fe y la solidaridad. En muchos se expresa la fe en la ayuda al otro, en grupos y en colegios; pero también hay personas que no tienen una creencia tan clara pero son capaces de entregar su tiempo y creatividad por el otro”. Cada palabra que pronuncia deja percibir un discurso optimista y esperanzador: “Yo apuesto por la juventud y no creo que esté perdida, ya que uno tiene que tener esperanza porque no todo lo que se muestra es la única realidad. Para Agüere, hay una realidad que no se muestra y no todo está tan mal como se dice: “la realidad es buena positivamente hablando, pero después hay cosas de ésta que se transforman en cosas que no lo son; es distinto, el mundo en cuanto a tal tiene que ser un lugar atrayente para trabajar”. También tuvo tiempo para hacerle una pequeña critica a los medios de comunicación: “Las cosas buenas cotidianas no salen en la tele o en los diarios, pero están…”.
La conversación iba llegando al final, sin embargo el cristiano no quería que me retirara sin antes dejarle un mensaje al prójimo, que vale la pena leerlo y pensarlo: “yo invitaría a todos los jóvenes a ser generosos con lo que son, con lo que han recibido y con compartir todo lo que puedan ofrecer, porque todo eso después se multiplica”.
Finalmente, llega una cálida despedida y al cruzar la puerta percibí que dejaba atrás a una persona que manifiesta su realidad no sólo en las palabras, sino también en sus hechos: un claro ejemplo a seguir por todos.
El gen argento es más Simpson que Fierro
¿Querés comprobar que la población argentina, cada día, aporta menos conocimiento cultural a este mundo? Seguramente sabés que lugar ocupa la televisión y el privilegio que se le concede. Ahora es el momento de averiguar si la cultura y el espectáculo poseen un valor simbólico y si van de la mano.
Momento para que conozcas, “¿CUANTO SABES DE…?”
Hoy te presentamos cómo los argentinos se avergüenzan de sí mismos. Jóvenes adolescentes pasaron la prueba de fuego y nosotros salimos a desenmascarar sus conocimientos.
La serie “Los Simpson”, sin duda es una de las más vistas por todo el mundo y pocos no saben quiénes son “Moe y Flanders”. De los jóvenes encuestados, el 100% afirmó diciendo: “Moe es el cantinero, el que atiende el bar donde Homero toma cerveza”; “Flanders es el vecino de Homero”. Ninguno de ellos demoró en dar respuesta a la ingenua pregunta. Sin embargo, quisimos seguir descubriendo que más saben acerca del mundo de la farándula.
En esta oportunidad nos dirigimos al cine en busca del protagonista de la película “Troya”, filmada en el año 2004. Comprobamos que los jóvenes hombres tardaron más de treinta segundos en dar una simple contestación, mientras que las mujeres no titubearon en decir “Brad Pitt”.
Sabrán mucho de las incrédulas interrogantes que enmarcan a la “caja boba” y al “gigante televisor” como lo es el cine, pero poco conocen de la cultura argentina o, peor aún, desconocen el término “cultura”.
Pero no nos aboquemos a explicar significados sino a responder preguntas: ¿Sabés quién fue Martín Fierro?. Y ahora sí tratemos de entender respuestas: “Martín Fierro es hijo de Fierro..... en “Son de Fierro”; son textuales palabras de un adolescente de 15 años.
No quiero deshonrar a aquellos que acertaron la respuesta o estuvieron al límite de convertirla en correcta. Pero para todos ellos y para los que aún desconocen la solución, Martín Fierro es símbolo del gaucho, hombre de campo que habitó las pampas argentinas (obra del genio de José Hernández).
Nuestra siguiente inquietud fue rememorar fechas patrias y es por eso que en alusión al mes de octubre, decidimos averiguar: ¿Qué es el día de la raza? Al parecer, los adolescentes no saben, no contestan o responden con un toque de humor: “el día de los animales”.
Aclaremos la siguiente situación al público lector, el “Día del animal” se festeja el 29 de abril en homenaje a Ignacio Lucas Albarracín, un incansable luchador por los derechos de los animales. El “Día de la raza”, conmemorado el 12 de octubre, fue instituido para unir aquellos pueblos o países que tienen en común la lengua, el origen o la religión. Se puede considerar entonces esta fecha como ocasión propicia para detenerse a pensar y reflexionar que las naciones americanas deben ser plurales en lo cultural, lo étnico y lo racial. No olvidar además, la celebración del descubrimiento de América por Cristóbal Colón.
Ya es momento de poner punto final a nuestras interrogantes. Hemos descubierto todo aquello que nos hacía falta para comportarnos como seres civilizados; ahora es tiempo de incorporar los contenidos y empezar a “pensar” antes de hablar.
Probablemente, la “caja boba” y el “gigante televisor” no nos dejen respirar; pero es tiempo de observar cuanto conocemos del mundo que nos rodea y de cuanto contenido insignificante estamos envueltos.
El normal 58, hoy
Hace dos años, y durante algunos días, la transitada calle Corrientes fue testigo de una marcha estudiantil en reclamo de mejoras en el Colegio Normal Nº 58 Domingo Faustino Sarmiento, ubicado sobre Callao. La prensa cubrió la protesta con gran interés y la opinión pública se dividió en dos.
Algo similar sucede hoy, 24 meses después, en el pensamiento de algunos alumnos. Martín, de cuarto año, asegura haberse ido a su casa y no participar del corte. “No era la forma, aunque reconozco que la situación del colegio en ese momento era muy mala”, recuerda. No piensa lo mismo Ramiro, su compañero de banco: “Yo sí participe un ratito un día, pero creo que la mayoría de los que estábamos ahí quizás nos sentíamos atraídos por la mediatización que se nos dio y no por la causa”.
Los ojos siempre abiertos de Insomnio volvieron a entrar al colegio, luego del 2005, para ver las condiciones actuales de la infraestructura.
Se nota que hubo obras durante el último tiempo que supieron solucionar los problemas más urgentes de esa época: techos a punto de caerse, puertas sin picaportes y ventanas rotas. Además, se han calefaccionado algunas aulas (un porcentaje muy bajo respecto al total) y se espera que se instalen ventiladores y se arreglen los existentes para las estaciones calurosas venideras. Sin embargo, algunos estudiantes aseguran que en los últimos seis meses se volvieron a caer partes de un techo y que varias de las refacciones no se completaron.
Silvia Ledo, vice-directora del instituto, confirma lo denunciado por los educandos. “Si bien se llegó a terminar muchos de los arreglos, quedaron algunos aspectos que faltan reparar”, cuenta. Asimismo, Ledo piensa que el Gobierno porteño contrató a la empresa constructora para hacer sólo una parte de las restauraciones, pero reconoce que la evolución fue satisfactoria.
Marina y Belén, dos alumnas de segundo año, confrontan sus opiniones en cuanto a la situación reinante. La primera está contenta con las modificaciones en el colegio, mientras que la segunda asegura que están muy por debajo de los colegios normales. “Hay mucho por mejorar”, se queja.
Los cambios siempre producen reacciones encontradas. Algunas muy orgullosas del presente, viendo lo decrépito que fue el pasado. Otras conformes con el hoy en día, pero con un brillo temeroso en los ojos que mira hacia el futuro. Las últimas, prefieren mantener el espíritu crítico y no dejarse llevar por efímeras esperanzas, con miedo a que la historia se repita.
Insomnio atestigua que el avance dijo presente en el Normal 58, pero todavía la palabra “educación” no retumba con todas sus fuerzas en los pasillos.
George W. Bush
Profesión: Lic. en Historia
Master en Administración de empresas
Ocupación actual: Presidente de los Estados Unidos de América
Vocación: Genocida
La desdibujada y fustigada fama que se le endilga, actualmente, al presidente de los Estados Unidos, posee irrevocables raíces, no sólo en su nefasto accionar actual, sino también en su truculento pasado. Echemos un analítico y detenido vistazo al sombrío historial del hombre más poderoso del mundo.
George Walker Bush llegó al mundo, que hoy tanto se ensaña en destruir, el 6 de julio de 1946. A pesar de haber sido parido en el estado de Connecticut, cuando contaba con sólo dos añitos se transportó, junto a su familia, a Texas.
El primer escalón, que tras una larga escalera lo llevaría al mando del país, fue la victoria en las elecciones estatales (1994). Tras un mandato sin mayores sobresaltos, el hijo mayor de George H. W. Bush (ex presidente) y Barbara Bush, logró su reelección (1998). Sin embargo, no llegaría a completar su segundo cuarteto, ya que en el año 2000 se postularía para la presidencia.
Perlita negra: Como he aclarado, George no finalizó su segundo período, no obstante, los seis años en el gobierno del estado del sur, le bastaron para transformar su cinismo y morbo en un record: 152 fueron las ejecuciones que avaló George W. Bush mientras gobernaba el ex estado mexicano (el máximo en la historia del país).
A finales del año 2000, pero no sin antes “ganar” dudosas elecciones (virtualmente, se había declarado un empate con el candidato demócrata Al Gore, pero el Tribunal Supremo terminaría inclinado la balanza a favor del republicano), George W. Bush alcanzó la presidencia de los Estados Unidos de América.
Ya acomodado al fausto y lujo de la Casa Blanca, y lejos del explicito apaño a las inyecciones letales y de las polvorientas calles de Texas, Bush, hijo, debió enfrentar una de las más trágicas catástrofes que padeció el país: el atentado a las torras gemelas (11 de septiembre del 2001). Sin casi llorar a sus caídos, el ex gobernante de Texas enarboló la bandera de la venganza e inició una cruzada en busca del supuesto ideólogo del atentado: Osama bin Laden. Por entonces, se presumía que el siniestro personaje saudí, líder de la red Al Qaeda, se alojaba en tierras afganas. El 7 de octubre del 2001, las primeras bombas cayeron sobre el país asiático. La débil y precaria resistencia del régimen talibán fue infructuosa frente al desarrollado poderío bélico del “Tío Sam”. Así, para el 13 de noviembre, Kabul y las principales ciudades de Afganistán, ya habían caído en manos de la Alianza del norte (guerrilla contraria al régimen talibán) y de los Estados Unidos. Sin embargo, el tan controvertido Osama, no había dado señal alguna de presencia. Convenientemente, tras derrocar al régimen gobernante, Bush “aprovechó” la ocasión para dejar influyentes emisarios que asegurarían la explotación del gas y el petróleo; ambos abundantes en la región.
Con una excusa aún más infame e inverosímil que la anterior, y sin contar con el aval de la ONU, el 3 de marzo del 2003, Bush, respaldado por Tony Blair (Inglaterra) y José María Aznar (España), ordenó la invasión a Irak.
Ésta vez, el mandamás “yanqui” aseguró que su cruzada era en nombre de un concepto tan altruista como la defensa de la democracia. Alegó también, que el país en cuestión era poseedor de armamento nuclear. Sin embargo, tras meses de encarnizadas batallas, cientos de muertes de ambos bandos; incluso tras la caída de Bagdad y la captura del dictador Sadam Hussein (el mal personificado, según Bush), dichas armas no aparecieron. Una vez más, un manto de incongruencia y desconfianza envolvió los motivos de la campaña militar. Y una vez más, el cínico mandatario estadounidense aprovechó la “visita” para fomentar la explotación de los numerosos pozos de petróleo del lugar.
Actualmente, George Walker Bush, el hombre que supo reemplazar al voto y la libre expresión por las metrallas y bombas teledirigidas, como herramientas emblema de la democracia; preside su segundo mandato al frente de los Estados Unidos.
Hasta el día de hoy, los conflictos exhortados por el presidente George Bush, en Afganistán e Irak, ya se cobraron 667.336 vidas. La cifra aumenta día a día...
Placeres extraviados
A lo largo de los años me vi enredado en distintos acontecimientos en los que no quise involucrarme; acontecimientos que ahora quisiera afrontar pero tampoco me atrevo. Para ello debo hablar de algo que desde el principio de los tiempos figura entre las cosas que no deben hacerse: No desearás a la mujer de tu prójimo.
Comencé a revisar mis recuerdos y reparé en la cantidad de oportunidades que soslayé entre los dieciocho y los veinticinco años.
La esposa de aquel tío mío que me obligó a invitarla a bailar en una fiesta familiar y me excitó con sus murmullos y sus roces y, días después, cuando partí de viaje, me hizo llegar un recuerdo insignificante pero sugerente, acompañado de una nota breve y provocadora.
Esa amiga de mi madre que, con veinte años más que yo, se me insinuó repetidas veces con sus miradas y palabras de elogio a mi juventud cuando estábamos reunidos alrededor de la mesa familiar.
Aquella abogada que se mostró dispuesta a abandonar a su marido para poder iniciar una relación amorosa que amenazaba transformarse en algo profundamente tormentoso.
Y la mujer de un pariente lejano, muy cerca de los cincuenta, que compartió, en una reunión multitudinaria, algunos momentos de acercamiento y contacto que yo disfruté pero dejé pasar, por miedo a producir un hecho censurable.
No puedo olvidar tampoco a la prima de mi adolescencia con quien intercambié caricias, besos y momentos de sublime comunión, que no llegaron a consumarse.
Estos casos quizás generen una duda acerca de mis inclinaciones sexuales, pero puedo decir que, sin embargo, intercalado durante esos avatares, no vacilé en satisfacer mis deseos con otras mujeres no prohibidas. Hoy, cuarenta años después, me pregunto en nombre de qué principios morales rechacé esas oportunidades.
A la luz de estos recuerdos y de la evolución de las costumbres, me digo que hoy no dejaría pasar esas ocasiones. Pero entonces repaso mis últimos años transcurridos, no precisamente en celibato, y recorro los senderos en que noto que esta madurez mía no está acompañada por el desprejuicio, ni desprovista de nuevas oportunidades; sin embargo, invertidos los papeles en la cuestión de las edades, sigo con mis dudas. No daré ejemplos recientes para evitar que alguien pudiera descubrir quiénes son las mujeres con las que pude ser y no fue.
Veo mucha represión en las actitudes de toda mi vida; quizá debería recurrir a alguien para que analizara las causas de mis frustraciones, pero la única persona confiable que conozco es la esposa psicóloga de un amigo mío, la cual ha insistido varias veces para que nos encontremos en su consultorio.
Y no me animo.
Tierra de nadie
La plaza Rodríguez Peña, ubicada en el cruce de Paraguay y Callao, lejos de ser un lugar para distenderse, engendra temor entre los alumnos. De día nada sale de su curso normal. Los colectivos se congestionan, los trabajadores corren a las oficinas, los chicos van al colegio y, hasta incluso, hay lugar para clases de yoga. Sin embargo, apenas cae el sol la plaza se convierte en tierra de nadie.
Jóvenes vestidos de negro y con las uñas pintadas protagonizan la escena, según lo relata Helida, residente hace 50 años en la zona. Ella reitera indignada que el momento clave es a las 20, cuando drogadictos y borrachos transeúntes acaparan la atención. Diversos estudiantes ya fueron víctimas de estos “espectros de la noche”.
Para Claudia, comerciante de la zona, el cerrar su negocio a las 20 se convirtió en un credo. El problema no está en los indigentes, sino en los chicos que con la inocente excusa de limpiar los vidrios se hacen dueños de las pertenencias de otros.
Los encargados de mantener la plaza limpia están acostumbrados a encontrar documentos y billeteras despojadas de dinero. Juan, quien empieza su jornada a las seis de la mañana, suele hallar diversos elementos que denotan claramente la existencia de ilícitos en la noche anterior. Meses atrás había un policía durante la madrugada pero hoy, el horario laboral ya no es tiempo completo. En palabras de Juan “
Hay muchos culpables de los robos. No obstante, hallar a los verdaderos responsables de la seguridad no es tarea fácil. Por el contrario, parece un laberinto sinuoso y enmarañado.
La comisaría número 17, ubicada en Callao y Las Heras, no da respuestas favorables a los vecinos. Si bien es la dependencia encargada de la plaza, ésta se desentiende aduciendo: “no podemos informar nuestros modos de seguridad”. Mientras tanto, vidrios, teléfonos públicos y árboles son dañados cruelmente (diariamente).
“A través del Departamento de Comunicación Social y
Por su parte, la dirección de Espacios Verdes (dependiente del Gobierno de
Es evidente que la situación es provocada por un encadenamiento de factores. La plaza Rodríguez Peña pasa de mano en mano y nadie se atreve a frenar el círculo y ver qué es lo que pasa. Los responsables parecen presos de una infinita burocracia, donde lo que prima no es estar “al servicio de la comunidad” sino cumplir el horario y “fichar”. ¿Cómo armar un país en medio de semejante ineptitud? Así, ¡no va!
No te muevas, no hables
Un chico alto, pero no más grande que yo, me prende por el hombro sin escrúpulos. Quería una moneda. Sin dubitación le di la primera que encontré (un peso). Para ese entonces ya tenía del otro lado otro muchacho que me agarraba del brazo derecho y me decía la tan temible frase no te muevas, no hables. La gente pasaba, no me miraba, no querían ser testigos, mucho menos comprometerse.
Creí haber visto un objeto punzante, en ese momento no me atreví a sacarme la duda. Mis pasos se volvían lentos, mi tensión subía, las manos se me empapaban. En el centro de la plaza me despojaron de todo lo que tenía: la campera, un reloj, plata y la mochila. ¡Tenía mis apuntes!. Seguía habiendo gente alrededor y nadie hizo nada, absolutamente nada.